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Jabón de Azufre para la Piel Grasa

El hermano de una amiga mía, que tenía mal cutis según me contó ésta, usaba jabón de azufre y estaba encantado, y mi amiga quería saber si yo conocía el producto. La verdad que había oído hablar del azufre (bueno… poco, porque pensaba que era un mineral, y resulta que es un elemento químico), pero nunca lo había usado, así que decidí buscar un buen jabón de azufre y ver qué tal me iba a mí.

Elegí uno que venden en Boots (la cadena inglesa) y se llama: Dead Sea – The Miraculous Source – Natural Sulphur Soap. Cuesta un poco más de 3 libras. Me dio confianza que fuese una pastilla de jabón, y no un gel, que enseguida suelen mezclar con ingredientes perversos para nuestra piel.

sulfuro

Leí las reseñas del producto y me llamó la atención que mucha gente contaba que no notaba sus beneficios hasta después de pasadas tres semanas. Justo 21 días, ni más ni menos. Pero que, tras aquel periodo, definitivamente notaban sus bondades.

Me pareció raro, pero no le di importancia. El caso es que… ¡me ocurrió exactamente lo mismo! Los primeros días parece como si resecase bastante la piel de la cara, que en mi caso me encanta porque la tengo grasa, y esa sensación de sequedad me dura tan sólo alrededor de una hora, cosa que disfruto muchísimo, porque lo asocio (erróneamente) a limpieza.

Varias personas incluso reportaban en sus reseñas que parecía como si les hubieran salido algunos granitos en el rostro al comenzar a usar el jabón. Lo cierto es que ésta es la reacción típica de la piel cuando se empieza a limpiar en profundidad; no es que salgan  más granos, es que los poros se están limpiando, y todo lo que había dentro, sale por fin a la luz. A mí me encanta que salga todo, porque es una buena señal de que el producto que se está usando funciona.

Que conste en acta que, además de usar el jabón para limpiar mi cara, lo usé por todo el cuerpo desde el primer día. Durante la segunda semana no se nota nada especial con el jabón, y hasta la tercera semana, pues nada tampoco, para ser honestos.

He de confesar que tuve algún momento de pérdida absoluta de fe, ya que el jabón no huele bien. El azufre huele fatal, y este jabón no es que huela mal, pero tampoco huele bien. A veces le vienen a uno efluvios (ligeros) de huevos podridos, no voy a engañaros, y, por tanto, me costó continuar con mi fidelidad al producto por aquella segunda semana. Pero recordaba lo que había leído: las opiniones de la gente que decían que sólo notaban los beneficios del azufre tras tres semanas de uso, y no un segundo antes de la fecha. Así, decidí llevar mi experimento hasta el final. Total, aquel olorcillo no permanecía en la piel. Cuando salía de la ducha simplemente me perfumaba, y problema resuelto.

Cuando se cumplieron las tres semanas de uso, ocurrió algo increíble. Comencé a enjabonarme los brazos, y ¡menuda sensación! ¡Era como si hubiese mudado la piel! ¡Estaba de lo más suave! Fue rarísimo, porque parecía como si el cambio hubiese ocurrido de un día para otro.

No he dejado de usarlo hasta el día de hoy, pero esa marca, ya que he usado otras que están mezcladas con otros ingredientes y no me han dado los mismos resultados. Seré fiel a esa marca de por vida; estoy segura. A ver, confieso que a veces “me doy un homenaje” y utilizo algún gel que huela fenomenal (a veces, lo necesito para poder abrir los ojos y comenzar el día – el olor a huevos podridos la verdad que no ayuda). Pero, si quieres tener la piel suavísima, entonces tendrás que ser fiel al oloroso azufre.

Y es que el jabón de azufre es sabido que combate inflamación, las infecciones y la sensación de ardor. Dicen que este jabón incluso va bien para combatir el eccema. Para prevenir el acné es buenísimo también, porque limpia las impurezas como ningún otro jabón, y, tras tres semanas, ya no da sensación de sequedad, sino que deja la piel del rostro y el cuerpo de lo más suave. Tan suave la deja, ¡que dejé de usar crema hidratante! Además, es un producto absolutamente natural.

A mí me gusta dejarlo un minuto sobre la piel, cuando me lo aplico en la ducha por las mañanas y por las noches. ¡Nunca me cansaré de recomendarlo!

Jabones faciales

Siempre me ha encantado la pastilla de jabón de Clinique. Pero es recomendable para los que tienen piel grasa o mixta. Si tienes la piel delicada, yo me lanzaría a por otro.

Avéne tiene una línea de geles sin jabón que me apasiona. De hecho, tras haber probado un sinfín de jabones en el mercado, me quedo con Avéne. Huele bien, la textura es suave pero no muy líquida, sino bastante compacta, y no resulta muy caro. Cuesta unos 8 ó 10 euros y dura una eternidad. Puede parecer que no, pero al tratarse de un gel tan compacto, basta con echarse muy poco, y el bote realmente dura mucho.

Seboders es el típico gel sin jabón que te manda el dermatólogo cuando tienes acné. El bote es grande y lo hay para la cara y para el cuerpo (mucha gente presenta acné en espalda, pecho y cuello). Lo usé durante años porque lo que decía el dermatólogo iba a misa, pero… ni me entusiasmaba la textura (como babilla), ni el olor (es muy ligero), ni el hecho de que no formase espuma al frotarlo con la cara. Sin embargo, es bueno, eso sí. Digamos que… el mejor, si se tiene problemas de acné.

http://www.farmacia.es/cuidado-higiene-belleza/facial/jabones-limpieza/seboders-facial-gel-250-ml/

Se puede adquirir en cualquier farmacia. El bote grande dura una eternidad.